sábado, 26 de diciembre de 2009

RECUERDOS




Bueno, día 26...

Día para quejarse del dolor de tripa por el gran atracón del día anterior...

Pero para mí, uno de los más felices. Ayer recibí un regalo único.

Creía que había perdido una foto, pero no una foto cualquiera. Cuando era enana estuve alrededor de los 5 meses y pico en el hospital.

En la habitación entraban niños y salían en cuestión de pocos días, pero siempre recordaré dos nombres: Carlos, mi compañero de enfermedad (teníamos la misma enfermedad 'Purpura trombocitopénica idiopática'), que me encantaría volver a encontrarme con él.
Y Laura, mi compañera de habitación. Sufría anorexia con tan sólo 10 años. Siempre recordaré (aunque sólo tuviese 5 años) la cuchara de sopa que comió gracias a mi por primera vez en tiempo.

"Toma, prueba, está buena". Se negó, y como yo soy una cabezona desde bien pequeña insistí (yo no sabía porque estaba hospitalizada, sólo tenía 5 años).

"¿Por qué no quieres? Estás muy flaquita y si no comes, se enfadará tu madre..."

Yo siempre estaba en su cama, y a la hora de la comida mi padre me ponía en la silla de ruedas (debido a mi enfermedad, no tenía que tocar el suelo, ni podía salir al aire libre) y movía la mesita con la bandeja y comía en su cama al lado de ella.

No olvidaré aquel día. Cogió la cuchara, y bebió la sopa que había.
Quizás no lo olvide porque mi madre no para de recordarmelo, o quizás porque la alegría que tenía su madre me llegó a asustar.

Bien, antes de marcharse, la madre de ella, nos hizo una foto.
Conforme fui creciendo me gustaba ver la foto algunas noches, pero entre el papeleo de mi madre una vez se perdió (pues la quería guardar ella). Ayer, me reencontré con aquella amiga que no olvidaré. De los 5 meses y pico que pasé alli, ella estuvo cerca de los 4.

Carlos estuvo menos que yo también, pero también era más mayor. El tenía 8 años si no recuerdo mal, y se pasaba a nuestra habitación para jugar con nosotras...

La cara que pongo en la foto de enfado... pues simplemente porque ese día ella se marchaba, y yo ya llevaba allí mucho tiempo. Demasiado.

Supongo que por eso odio los hospitales, me los hicieron aborrecer de pequeña. :)

En fin, felices días!

2 comentarios:

  1. Ser pequeña y estar hospitaliza es una mierda muy gorda... No entiendes por qué no puedes salir al exterior y tienes que conformarte con mirar una triste señal de stop desde una ventana... ni tampoco entiendes por qué toda la gente que te visita te mira con cara de: ay pobrecita...
    Y mucho menos entiendes por qué las enfermeras se empeñan en llamar "macarrones" a una mole de pasta pegada y asquerosa que sabe a todo menos a macarrones...

    Pero bueno, qué mierdas te estoy contando si tú lo sabes mejor que yo?!?!?!?!?!


    Emm... es día 1, pero claro, ya sabes... lo bueno y genialoso siempre llega con retraso... juasjuas!!

    Te quiero, guapaaa!!!!!!!!!!!

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  2. Pero qué bonica, por favor... Me has hecho llorar.

    Un besito!

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