Cuando te cruzas con problemas en la vida, tienes varias opciones:
1- Enfadarte y preguntarte "¿por qué a mi?"
2- Enfadarte, pero plantarle cara y preguntarte como solucionarlo.
3- Sonreir, y tomarlo como un reto.
No es fácil sonreir a los problemas, a nadie le gustan. Evidentemente. Pero la vida es demasiado maravillosa para perderla en enfadarnos.
Problemas encontraremos por todas partes, pero... en nuestra mano está el darles la vuelta y convertirlos en alegrías.
Mi abuela, que es una experta en refranes, me decía: "Tanto das, tanto recibes"
Y dicen que los refranes siempre llevan razón ¿no? Pues venga, a sonreir. Q la vida son dos días.
jueves, 28 de enero de 2010
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